viernes, enero 12, 2007

La versión economicista del Cambio Climático

Hoy, en el periódico de El País (¡para variar!) ha salido publicada esta notícia. Os la pego aquí debajo:

Crisis energética en Europa
Bruselas impulsa el uso de las energías renovables
La Comisión presenta una plan para que el 20% del consumo proceda de fuentes alternativas en 2020

"Los días de una energía barata se han acabado para Europa". Con esta sentencia encabeza la Comisión su documento estratégico Una política energética para Europa, presentado ayer, en el que plantea un denso paquete de medidas para hacer frente a un doble reto: detener el calentamiento del planeta por las emisiones de CO2 y reducir la dependencia exterior. Entre las palancas previstas, están la promoción de energías renovables, la reducción del consumo, la creación de un verdadero mercado competitivo de la energía, sin monopolios, y un apoyo a las nuevas tecnologías que permiten un bajo nivel de emisiones de carbono. La energía nuclear se elogia como una de las más eficientes para estos objetivos, pero se evita un pronunciamiento expreso.

Se trata, según el propio presidente de la Comisión, José Manuel Durão Barroso, de desarrollar "una nueva revolución industrial", que implicará la puesta en marcha de nuevas políticas para la UE.

La energía marcará los primeros meses de la presidencia alemana de la Unión y será el gran tema de discusión de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del próximo marzo, según la canciller, Angela Merkel. La abierta división entre países sobre algunos puntos sensibles, como la energía nuclear o la división de los grandes monopolios para aumentar la eficiencia y la competencia, obligará a un serio debate en el seno de la UE, para consensuar las bases mínimas. El futuro político de Europa está cada vez más ligado a su capacidad para afrontar los múltiples desafíos energéticos.

El aumento de las energías renovables es uno de los aspectos en los que hay mayor consenso. El objetivo de Bruselas es que el conjunto de estas energías (hidráulica, solar, eólica, biofuel y biomasa, principalmente), representen un 20% del consumo total en 2020, frente al 7% actual. La UE empezó a promover el uso de estas energías en 1997. Desde entonces, su uso ha crecido un 55%, pero no se logrará que su peso llegue al 12% que se había previsto para 2010.

Según la Comisión, las energías renovales tienen un fuerte potencial, especialmente en la producción de electricidad, hasta el punto de que podrían representar un tercio de la misma en 2020. La energía eólica proporciona actualmente el 20% de la electricidad que necesita Dinamarca, el 8% en España y el 6% en Alemania.

Otro sector con un gran potencial es el del biofuel (combustible derivado de desechos de materia orgánica). Suecia, mediante el bioetanol, ha logrado ya una producción equivalente al 4% de sus necesidades de petróleo. La Comisión estima que el biofuel podría aportar el 14% de las necesidades de carburantes en el transporte en 2020.

A estas medidas hay que sumar el objetivo de reducir el actual consumo de energía primaria (la utilizada para producir otras energías) en un 20% para 2020, aprobado el pasado octubre. Si se lograra, significaría que la UE precisaría un 13% menos de la energía que utiliza hoy, lo que supondría un ahorro de 100.000 millones de euros y 780 millones de toneladas de CO2.

La reducción de las emisiones de CO2 es la otra gran palanca de la política energética europea. En este campo se plantea un doble objetivo. En el plano internacional, la UE propugna reducir en un 30% las emisiones de gases de efecto invernadero de los países desarrollados para 2020. Se trata de una iniciativa en la que se busca arrastrar y comprometer a los demás países desarrollados, pero que cuenta con el rechazo de China e India. Para la Europa de los Veintisiete, la propuesta de la UE es reducir las emisiones de CO2 en un 20%, "como mínimo", para 2020.

La ruptura de los actuales monopolios de los productores de gas y electricidad, para dejar libres las redes de transporte, ha provocado un serio enfrentamiento entre la Comisión y algunos Estados como Alemania y Francia, que se oponen a la división de sus grandes compañías. La Comisión ha encontrado una vía para satisfacer los intereses de estos dos países ofreciendo una doble posibilidad: dividir la propiedad de las actividades de generación, transporte y distribución, o crear un gestor independiente que administre las redes de distribución de forma que no perjudique a los nuevos entrantes.

Dependencia exterior

Tanto el documento de la Comisión, como el propio Barroso y la comisaria de Competencia, Neellie Kroes, subrayaron sin embargo que "la separación de propiedades era de lejos la forma más eficiente", mientras que el gestor independiente tendría "una regulación más costosa y sería menos efectiva".

Otras medidas propugnan la multiplicación de los suministradores. Las previsiones de dependencia exterior son más que inquietantes. El peso de las importaciones de gas aumentará desde el 57% actual al 84% en 2030, mientras que las de petróleo pasarán del 82% actual al 93%

Lo interesante de la notícia es que pone de relieve la parte del coste económico del cambio climático. Ya lo hizo en su momento de forma muy rigurosa y exhaustiva. La prueba es que el informe Stern sobre el coste económico del Cambio Climático levantó mucha polvareda. Y ahora vuelve a la carga la Unión Europea pero desde otra perspectiva algo más práctica: potenciando las energías renovables y proponiendo medidas para reducir las emisiones de CO2.

jueves, enero 11, 2007

El País: El Cambio Climático y el Mediterráneo.

Hoy doble ración de notícias sobre el Cambo Climático. Esta es la segunda notícia que publica el periódico El País:

El cambio climático amenaza con devastar las zonas turísticas en el Mediterráneo
Bruselas propone reducir en una quinta parte las emisiones de dióxido de carbono

La Comisión Europea propuso ayer reducir las emisiones de gases contaminantes para el año 2020 "por lo menos" en un 20% respecto a los niveles de 1990. Se trata del objetivo más ambicioso puesto hasta ahora sobre la mesa, fruto de los análisis que maneja Bruselas, que ofrecen un panorama dramático. Un estudio hecho público ayer por el Ejecutivo comunitario sostiene que el cambio climático tendrá un impacto devastador para el sur de Europa, en particular para las cosechas y para el turismo, que se desplazará hacia el norte en busca de temperaturas más soportables.

"La distribución de los impactos del cambio climático será probablemente desigual. Algunas regiones de Europa sufrirán de forma desproporcionada. En el sur de Europa, por ejemplo, el cambio climático reducirá la productividad de los cultivos, incrementará las muertes por calor y tendrá consecuencias negativas para el turismo estival", asegura uno de los documentos incluidos en el paquete de medidas energéticas que hizo ayer público el Ejecutivo comunitario, y que pretenden limitar la subida de la temperatura del planeta en dos grados centígrados en relación con el nivel de 1990.

El desbordamiento de los ríos, fuertes inundaciones, migraciones masivas de especies animales y un fuerte impacto económico son otros de los efectos que vaticina el llamado Estudio Peseta, del Centro de Investigación de la Comisión Europea, realizado gracias a imágenes de satélite y la compilación de los datos científicos más recientes.

"El patrón de los veranos puede cambiar radicalmente a lo largo de este siglo debido al cambio climático. El lugar con condiciones excelentes, situado ahora en torno al Mediterráneo (en particular para el turismo de playas), se desplazará hacia el norte, quizás hasta el mar Báltico o el mar del Norte", reza uno de los trabajos comunitarios. Pero matiza que el éxodo turístico será más o menos masivo dependiendo de la capacidad que tengan las empresas y los propios veraneantes para organizar sus vacaciones fuera de temporada, por ejemplo en primavera. El flujo de turistas que veranea en las costas del Mediterráneo es el mayor del planeta. Estos viajeros -unos 100 millones cada año- gastan 100.000 millones de euros en su periodo vacacional.

El llamado Estudio Peseta hace estas proyecciones considerando que a finales del presente siglo las emisiones de dióxido de carbono se duplicarán o incluso triplicarán con respecto a niveles preindustriales. Según estos cálculos, las cosechas disminuirán hasta un 22,4% en el sur de Europa, debido a que el periodo de crecimiento de los cultivos será más corto. En el norte del continente, sin embargo, las plantaciones se beneficiarán -hasta en un 70%- del acortamiento de los periodos de heladas.

Las olas de calor acarrearán, además, según el análisis científico presentado ayer, un incremento de la mortalidad durante los meses de calor, así como un mayor número de accidentes relacionados con fenómenos meteorológicos extremos, como inundaciones o tormentas. Este aumento lo cifra la Comisión Europea en 86.000 muertos más al año en la Unión, para el caso del escenario más catastrófico de los que maneja, es decir, un incremento de tres grados de temperatura a partir de 2071. Pero si las medidas que propone la Comisión funcionan y el planeta sólo se calienta 2,2 grados, el número de víctimas mortales se acercará a 36.000.

Trabajar para paliar las consecuencias del cambio climático tendrá además un coste astronómico que Bruselas estima en "miles de millones de euros" por año para la segunda mitad del siglo XXI.

La compilación de datos científicos que acompaña el documento comunitario es una batería de malas noticias que invita a la acción inmediata. El año 2005 fue el más caluroso de los registrados hasta la fecha, según cifras de la NASA, que sostiene además que los 10 años más calientes de la historia han tenido lugar durante la década de los noventa.

En respuesta a las propuesta de la Comisión Europea, las organizaciones ecologistas Greenpeace y World Wild Fund / Adena rechazaron ayer las cifras y objetivos del recorte del 20% en 2020 para las emisiones de gases de efectos invernadero, y calificaron el porcentaje reducción de "ínfimo y modesto", al tiempo que reclamaron que los recortes asciendan al 30%. Greenpeace denunció -informa Europa Press- que, con su planteamiento, la Comisión "traiciona a las futuras generaciones de ciudadanos de la UE, a las que quedará el verdadero legado de nuestra inacción en cambio climático". Por su parte, WWF consideró que el paquete energético es una "propuesta modesta".

Esta notícia me ha gustado porque trata dos aspectos que considero interesantes: la cuestión del impacto desigual en función de donde vivas y la cuestión del CO2.

Con respecto a la primera se introduce el concepto de límite. No es lo mismo vivir pegado al precipicio sabiendo que cualquier mal paso puede acarrearte desastres inimaginables que vivir bastante lejos de él. aunque lo tengas a la vista. En el primer caso se encontraría toda la cuenca del Mediterráneo, en general, y el sur de la Península Ibérica, de Italia y casi toda Grecia. El ecosistema mediterráneo en estas tres áreas está muy estresado hídricamente. Actualmente, la precipitación en la zona murciana apenas llega a los 300 mm anuales. Una reducción del 10% en la precipitación (que es lo que se estima que sucederá en los próximos años) tendría unas consequencias catastróficas para la estructura socio-económica de esta región. Y lo mismo pasaría para las otras dos regiones europeas.

En cambio, para los países centro-europeos (y no digamos ya los países nórdicos) el calentamiento global actual no es tan grave. Ellos viven en zonas no estresadas hídricamente. Por tanto una reducción de la precipitación de un 10-20% (cuando la precipitación media está entorno a los 700 mm) no acarrearía graves problemas. Sí los sufrirían porque su clima actual se "mediterranizaría" (tendrían lluvias torrenciales más frecuentes y más intensas) que comportarían otro tipo de problemas ambientales, pero no tendrían las graves carestías de agua que sufrirá la cuenca del Mediterráneo si las previsiones se cumplen.

No es lo mismo ver el toro desde el medio de la plaza que desde la barrera. Eso no significa que a los países centro-europeos y nórdicos no les interese el problema, al contrario. Ellos son los primeros interesados en que no se produzca esta situación. Una de las primeras consecuencias de "aridificar" aún más la cuenca del Mediterráneo implicaría la aparición de nuevas corrientes migratorias dentro de Europa hacia latitudes más septentrionales (nadie quiere vivir en un desierto) así como importantes costes económicos para intentar paliar dichas situaciones.

El otro punto interesante es la cuestión del CO2. A estas alturas, nadie cuestiona que el CO2 es un claro ejemplo de gas de efecto invernadero. Está de sobras demostrado ya que hay multitud de estudios científicos que avalan dicha afirmación. Por tanto, es imperativo reducir sus emisiones si no queremos que el planeta se caliente a un nivel que resulte perjudicial para nuestra estructura socio-económica actual. Pero no es el único gas de efecto invernadero que existe y que se libera masivamente a la atmósfera. El metano (CH4) es el segundo gas que comparte el podio con el dióxido de carbono. Hay tres grandes fuentes de metano: la primera está relacionada con la ganadería (la fermentación de la vegetación con que se alimenta a los rumiantes produce cantidades ingentes de este gas), la segunda procede de los yacimientos petrolíferos (como subproducto de la descomposición bacteriana de la materia orgánica que ha acabado dando lugar al petróleo y sus derivados) y la tercera se relaciona con los fondos marinos.

El fondo de los mares está lleno de materia orgánica procedente de la muerte, y posterior hundimiento, del fitoplancton y otros organismos. Esta matéria orgánica, cuando llega al fondo, es enterrada por los sedimentos que se van acumulando y descompuesta por las bacterias. Uno de los productos de degradación es el metano. Ese metano, debido a las condiciones de presión (por debajo de los 300 m de profundidad) y de temperatura (aproximadamente +2º C), no es liberado hacia la superfície si no que forma un compuesto sólido junto con el agua que se llama clatrato. Este compuesto es estable mientras no se cambien las condiciones ambientales que lo mantienen confinado.

Con el actual calentamiento global, la temperatura del agua de los océanos está subiendo. Este incremento en la temperatura media de los océanos está implicando que se están modificando las condiciones de estabilidad del metano, lo que a su vez, está permitiendo que los clatratos no sean ya estables, se destruyan y liberen el CH4 al agua. El metano forma burbujas, las cuales mayoritariamente llegan a la superfície del mar y, por ende, a la atmósfera. Por foto-oxidación, el metano se convierte en dióxido de carbono retroalimentando positivamente el calentamiento global. Hay que tener en cuenta que 1 litro de clatrato sólido contiene 168 litros de metano gas, y que actualmente, se calcula que hay depositados en el fondo marino la friolera cantidad de 1x10×1015 - 5×1015 m3!! o lo que es lo mismo: entre 500 y 2500 gigatoneladas de carbono. A modo de comparación se calcula que en la actualidad hay 700 gigatoneladas de C en la atmósfera. O sea, id haciendo cálculos ...

Lo preocupante de este último mecanismo es que, pasado cierto umbral (que aún no se conoce a ciencia cierta aunque hay varias hipótesis al respecto), se vuelve imparable.

Otra buena razón para exigir que se reduzcan las actuales emisiones de CO2, ¿no?

Editorial Nature sobre el impacto de los aviones en el Cambio Climático

Hoy, la prestigiosa revista científica Nature ha publicado una editorial donde pone de relieve el papel que juegan los aviones en la cuestión del Cambio Climático. Aquí teneis la editorial, pero como siempre, os pego aquí debajo la notícia:

Editorial
Nature 445, 125-126 (11 January 2007) | doi:10.1038/445125b; Published online 10 January 2007

Off the rails

Aviation's role in climate change is causing a storm.

When a politician is accused of being "foolish", "ill-informed" and not having "a clue what he's talking about", you might expect the complaints to be legitimate. But such venomous language could also betray a different explanation: the politician may have rattled someone's cage. So it was last week, when aviation boss Michael O'Leary reacted furiously to comments made by Ian Pearson, the British government's hitherto low-key environment minister.

Pearson had accused Ryanair, the Irish budget airline that O'Leary runs, of doing too little to tackle climate change, memorably branding the airline "the irresponsible face of capitalism". The fact that O'Leary protested rather too much was down to more than his well-earned reputation as a self-publicist. As pressure grows on the aviation industry, Ryanair and other airlines find themselves in an increasingly uncomfortable position.

The problem lies with two diverging industry trends. On the one hand, flying is more popular than ever before. British passenger numbers are predicted to double to 475 million per year by 2030, for example, and in China, according to the World Bank, passenger numbers grew by a whopping 28% from 2003 to 2004.

Progress in improving the fuel efficiency of aircraft is, by contrast, gradual. Current trends suggest that gains of 1–2% per year will be the norm for the foreseeable future. Only a step change in aeroengine design might increase this, but with current approaches being so safe and reliable, and change so expensive, that seems improbable.

As a result, the growth in aviation emissions, if left unchecked, is liable to wreck attempts to reduce greenhouse-gas emissions. In Britain, for example, airlines' emissions are growing by around 7% each year, even as the government prepares to set in law a commitment to cut national emissions to 60% below 1990 levels by 2050. According to the Tyndall Centre for Climate Change Research, the rest of the economy would have to move to zero emissions in order to sustain aviation growth and meet the target.

It is clear that something will have to give. If real cuts are to be made in carbon emissions, aviation growth will certainly have to level off. The number of trips may even need to be cut. These are truths that the airline industry does not want to hear.

The first moves towards such a future are now being made. The European Commission announced in December that it plans to include domestic flights in its carbon emissions trading scheme by 2011, with intercontinental flights joining the scheme the following year. This is a critical first step towards a future in which consumers start to pay for the environmental cost of flying.

For now, several European airlines say they are in favour of emissions trading, perhaps because they anticipate being eased gently into the scheme with relatively generous emissions targets. The full test of their support will come in the years after the scheme starts, when emissions will need to be capped tightly enough to reduce the growth in airline traffic.

But some, led by O'Leary's Ryanair, are opposed from the start. US airlines are sending an equally indignant message behind the scenes, Pearson says. This opposition may lead to a legal challenge from US airlines to the proposed inclusion of intercontinental flights.

European Commission officials say they are confident of the legality of their approach. But if the US legal action or non-cooperation of the airlines make emissions trading unworkable, more radical alternatives may have to be considered. One such approach would be to review European adherence to the 1947 Chicago Convention, the international agreement that prohibits the taxation of aviation fuel, and hence gives the industry a permanent advantage over its competition, such as rail travel. That would really give O'Leary and his allies something to squeal about.

La verdad es que el impacto que provocan los aviones en el clima es espectacular porque incide de múltiples formas.

La primera es la que comenta la editorial de Nature: los aviones emiten gran cantidad de CO2 a la atmósfera. De hecho hay estudios que han cuantificado la cantidad de CO2 emitido por pasajero y viaje. En 1995, el Boing 767 que viajaba semanalmente de Londres a Washington DC emitía una tonelada de CO2 por viajero y trayecto. Si, lo habeis leido bien: ¡una tonelada! Aquí podeis ver la notícia que publicó Nature al respecto. Y eso sólo es un avión. Imaginad la cantidad de dióxido de carbono que emiten todos los aviones anualmente.

La segunda forma se refiere a los aerosoles emitidos por la combustión del queroseno. Los aerosoles actúan como pantalla reflectora reflejando parte de la radiación solar. Como consecuencia, se produce un enfriamiento de la troposfera, y por tanto, de la superfície terrestre. Es decir, de alguna forma, los aerosoles en general, y los procedentes de los aviones en particular, compensan el actual calentamiento global que estamos experimentando. O dicho de otra forma, los aerosoles están, en parte, emmascarando el calentamiento global. Éste, es mucho más elevado de lo que los datos nos dicen. Aquí os dejo un artículo de fondo donde se analizan las consecuencias de los aerosoles en general. Las conclusiones que obtiene el autor son totalmente aplicables a los aerosoles que emiten los aviones.

La tercera forma está relacionada con la anterior. Los aerosoles actúan como agentes nucleadores de nubes. Por tanto, los aviones favorecen el crecimiento de nubes, más concretamente, de nubes muy parecidas a los cirros (ya que estas nubes son las que más se forman como consecuencia a la altitud donde vuelan los aviones comerciales), y, además, modifican sus propiedades radiativas. Por tanto, los aviones pueden condicionar la formación de nubes donde, de otra forma, no se formarían. Estas nubes cambian el balance de radiación de amplias zonas del planeta, especialmente en las zonas más desarrolladas. Estos cirros actúan de dos formas: la primera es reflejando la radiación que llega del sol e impidiendo que ésta llegua a la superfície terrestre, y la segunda es actuando como trampas de calor, porque atrapan la radiación infrarroja que la Tierra emite, evitando que se disipe hacia el espacio. El resultado final no está claro, pero parece que atrapan más calor del que llegan a reflejar, contribuyendo así al calentamiento global. Aquí teneis el capítulo del último informe del IPCC (Inter-Gubernamental Panel del Cambio Climático) donde se detalla exhaustivamente toda esta cuestión.

La cuarta es el favorecimiento en la formación de ozono (O3). Uno de los gases resultantes de la combustión del queroseno son los óxido de nitrógeno (lo que en la literatura científica se conoce como NOx). Los dos más importantes son el NO y el NO2. Estos dos gases se oxidan rápidamente debido a la radiación ultravioleta dando como consecuencia la formación de ozono. El ozono es, junto al CO2 y al metano (CH4), un poderoso gas de efecto invernadero. Por tanto, hay una potenciación de los gases de efecto invernadero.

Y la quinta forma es, para mí, la más espectacular. Esta forma se refiere a las trazas que dejan los aviones en el cielo durante su vuelo. Estas trazas están compuestas por valor de agua, sulfatos, partículas de combustión y aerosoles varios. Estudio llevado a cabo justo después del ataque a las Torres Gemelas de Nueva York. Durante los tres días posteriores al ataque (del 11 al 14 de septiembre de 2001) EE.UU. prohibió los vuelos comerciales y de pasajeros en todo su territorio. Esta prohibición permitió a un grupo de científicos estudiar las oscilaciones de temperatura de esos tres días sin la influencia de los aviones. Aquí teneis ese estudio y aquí la nota que publicó Nature. Lo que pudieron constatar estos científicos es que durante los tres días que no hubo aviones en el aire aumentó la diferencia existente entre el máximo de temperatura diaria y el mínimo nocturno. Varios investigadores habían mantenido que las trazas de los aviones podían reducir la transferencia de la radiación solar hacia la Tierra y de la radiación infrarroja reflejada por la Tierra hacia el exterior, y por tanto reduciendo el rango de oscilación de la temperatura diaria. Hasta ese momento, esta explicación no había pasado de mera hipótesis de trabajo porque no se había podido demostrar. El trabajo de David J. Travis, Andrew M. Carleton y Ryang Lauritsen permitió demostrar dicha hipótesis y, lo que es más importante, cuantificarla.

¿Cual es el resultado final de todas estas contribuciones? Pues parece que, al final, los aviones contribuyen de forma neta al calentamiento global, aunque hay aspectos que aun no estan claros del todo.

Impresionante y complicado el efecto de los aviones sobre el clima ¿no?

miércoles, enero 10, 2007

2006: El año más caluroso ... ¿de verdad?

Hoy publica El País una noticia sobre el cambio climático. La podeis leer aquí, pero por si acaso, os pego la notícia:

España vivió en 2006 el año más caluroso, y los expertos culpan al cambio climático. Las temperaturas estuvieron 1,34º por encima de la media del periodo de referencia

El año 2006 ha sido para España el más caluroso de la historia, al menos desde que hay registros, aproximadamente hace 150 años. Según el Instituto Nacional de Meteorología, las temperaturas estuvieron 1,34º por encima de la media. Este valor supera al que se dio en 2003 (1,32º), que hasta ahora ostentaba el récord con una ola de calor que causó miles de muertos en toda Europa. Los cuatro años más cálidos registrados en España se han vivido desde 1995, y todo indica que 2007 puede batir récords históricos. La razón, según los expertos, está en el cambio climático.

Las temperaturas estuvieron este año pasado 1,34º por encima de la media del periodo de referencia (1961-1990), según los datos del Instituto Nacional de Meteorología (INM) facilitados por Arturo Gonzalo Aizpiri, secretario general para la Prevención de la Contaminación y el Cambio Climático.

"El año 2006 ha sido el más caluroso desde que tenemos registros y se puede decir que el más cálido de la historia de España", afirmó Aizpiri en una rueda de prensa para hacer balance del año pasado.

Aizpiri indicó que el segundo año más cálido fue 2003, con una anomalía de 1,32º por encima de la media histórica. Señaló además que los años más cálidos en la historia de España han estado entre los 20 últimos años. Durante 2006 se extremaron las temperaturas. "Fueron más cálidas de lo normal en verano y más frías en invierno, en un contexto internacional de cambio climático", agregó.

Este periódico intentó sin éxito que el INM dijese cuál es la media que se utiliza como referencia para establecer las subidas de temperatura. En declaraciones a Europa Press, el portavoz del INM, Ángel Rivera, sí explicó que en algunos observatorios se ha demostrado que 2006 ha sido el más cálido desde el inicio de las observaciones, a principios de siglo. Es el caso de Madrid-Retiro (que recoge datos desde 1900); Ciudad Real (desde 1971); Albacete (1941); Soria (1946); Burgos (1946); Barcelona-Prat (1925); Tortosa (1904); Girona (1973); Murcia-San Javier (1946); y Zaragoza (1941).

A juicio del portavoz de Meteorología, la subida se enmarca en una tendencia global de ascenso de las temperaturas consecuencia del cambio climático, un proceso provocado en una gran parte por la actividad humana". Rivera indicó que lo ocurrido en 2006 "está totalmente en la línea" del cambio climático que se está dando en todo el planeta y recordó la existencia de estudios que indican una mayor incidencia del fenómeno en la Península Ibérica y el Mediterráneo, dentro del contexto del hemisferio Norte.

En este sentido, los cálculos recientes de la Oficina Meteorológica de Reino Unido prevén que 2007 bata todos los récords y se convierta en el año más caluroso de la historia del planeta debido al fenómeno de El Niño. Esta alteración atmosférica se caracteriza por la llegada de aguas inusualmente calientes a la costa noroeste de Suramérica y se considera la causa principal de la variación de las temperaturas. Pese a esta predicción, Rivera explicó que la influencia de este fenómeno en Europa "no está tan clara" y sus consecuencias "no se conocen con seguridad".

Según el INM, los meses más calurosos durante 2006 fueron, por orden de mayor a menor, mayo (especialmente en el centro y este peninsular), julio (especialmente en la mitad norte y costa mediterránea), octubre (mitad oriental), noviembre (cuadrante nororiental), abril (vertiente mediterránea) y junio (en la mitad norte).

Los más fríos fueron febrero (especialmente en el cuadrante noroccidental y valle del Ebro), enero y diciembre. Meteorología destaca que los meses veraniegos fueron muy calurosos y los invernales fríos. Es decir, 2006 ha sido un año de fuertes contrastes térmicos, aunque con un claro predominio de los valores más altos de lo normal.

La subida de la temperatura en España está por encima de la registrada en el resto del continente. La Organización Meteorológica Mundial afirma que el año que acaba de pasar fue el sexto más cálido desde que hace siglo y medio comenzaron los registros.

Hay varias cuestiones que sorprenden de esta notícia. La primera es la referencia que hace el periódico a la negativa del Instituto Nacional de Meteorología a definir cual es es periodo de referencia que se emplea para calcular las anomalías. Sorprende esta negativa máxime cuando se sabe que dicho periodo es el comprendido entre 1960 y 1990. ¿Porqué hay esa negativa? Pues no lo sé ... pero sorprende porque no es ningún secreto de Estado ...

La segunda cuestión que sorprende es la relación de estaciones meteorológicas que se citan en donde se ha determinado las anomalías más elevadas. La primera estación meteorológica citada es Madrid-El Retiro. O sea una estación meteorológica situada en pleno centro de una ciudad. Los datos obtenidos en estaciones situadas dentro de ciudades son poco fiables porque, en su mayor parte, lo único que reflejan es el aumento del gasto energético. Las ciudades han ido creciendo con el paso del tiempo, y con ellas, ha ido aumentando el consumo de energía (más calefacciones y aires acondicionados, más coches, más asfalto, más fábricas en su cinturón industrial, ...). Todo ello implica un aumento del calor que retiene la ciudad (el asfalto actúa como acumulador térmico) y del que emite (lo que se conoce como efecto isla, y que engloba el emitido por las calefacciones y aire acondicionado, y por el asfalto debido al albedo). Aunque es un fenómeno que se conoce desde hace mucho, es muy difícil cuantificarlo para poderlo eliminar de las series de temperatura y, así, determinar cual es su tendencia real. Este hecho provoca que, los datos meteorológicos obtenidos por estas estaciones, haya que cogerlos con cautela. El caso de Madrid-El Retiro no es aislado. La mayor parte de las estaciones meteorológicas españolas están situadas dentro o muy próximas a grandes núcleos urbanos.

Y la tercera cuestión hace referencia a la longitud de las series meteorológicas. La mayor parte de las series meteorológicas son muy cortas (cuatro estaciones se instalaron durante la década de los 40, Ciudad Real empieza en 1971 y Girona dos años después). Es muy difícil determinar si un fenómeno es inusual o no con series de datos tan cortas. Para poderlo asegurar con rigurosidad es necesario poder disponer de series de datos largas (como mínimo un siglo, si no más). Sólo entonces se puede afirmar con rotundidad que el incremento observado para 2006 se puede atribuir al cambio climático o a la variabilidad climática natural. Y, de hecho, ninguna de las series meteorológicas españolas cubre los últimos 150 años. Solo hay una que sí que cubre todo este periodo y es la de Gibraltar. Y de ella no se comenta nada ...

Por tanto, con los datos que dispone España, no creo que se pueda afirmar que el 2006 haya sido el más caluroso de los últimos 150 años. Y que conste que no digo que no lo haya sido ...

sábado, diciembre 23, 2006

Navidad, dulce Navidad ...

Nos guste o no, ya está aquí la Navidad ... y, con ella, los excesos de comida, de bebida, de gasto y ... ¡de peso! A pesar de todo, que la disfruteis!

Nos leemos el año que viene (que por cierto me han dicho que 2007 tiene doble licencia para matar ... 2 - 007 ... ya se que el chiste es malo ... ¡que le voy a hacer!)

martes, diciembre 12, 2006

Los Niños de Llullaillaco

Paseando por la plaza de 9 Julio de Salta, Juan José y yo nos dimos cuenta que, en la parte izquierda de la plaza mirando a la catedral, había un edificio muy nuevo y cuidado. Nos acercamos para ver de que se trataba, esperando encontrar un hotel de nuevo cuño, y nos llevamos la grata sorpresa de ver que en él se ubicaba el Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM) de la ciudad de Salta.

No hemos perdido la oportunidad y nos metimos para ver que nos deparaba este museo. Resulta que el museo está íntegramente dedicado al fenomenal descubrimiento arqueológico realizado en 1999 en la cumbre del volcán Llullaillaco, a algo más de 6,700 m de altitud. Allí se encontraron tres tumbas que contenían tres niños incas momificados, cada uno junto a un impresionante ajuar. Aquí podeis leer y ver algunas de las piezas que contiene el Museo. El descubrimiento fue realizado por el arqueólogo Johan Reinhard en una expedición conjunta americana-argentina-peruana. Aquí podeis leer una entrevista que le realizó National Geographic como consecuencia de dicho descubrimiento, y aquí podeis ver un video (de bastante baja calidad, por cierto) donde se ve el momento del descubrimiento de una de estas tres momias.

Las tres momias pertenecen a dos niños (de 6 y 7-8 años, respectivamente) y a una niña de unos 15 años de edad.

Los incas consideraban sagradas a las montañas, porque mantenían que los dioses habitaban en sus cumbres. Así, de vez en cuando, se les ofrecían sacrificios humanos. Según se puede ver en el Museo, los tres niños procedían de familias nobles incas que fueron sacrificados como ofrenda a los dioses de las montañas. Aparentemente, y según diversas crónicas que han llegado hasta nuestros días, los niños habían salido de Cuzco (la antigua capital inca situada en el actual Perú) y viajaron durante casi un año antes de llegar al volcán Llullaillaco. Una vez allí, fueron emborrachados y, adormecidos, fueron depositados en tumbas excavadas a 1.5 - 2 m de profundidad, donde murieron por congelación. Diversos análisis forenses (y en el Museo se puede ver un completísimo reportaje audiovisual de más de una hora de duración) demostraron que los niños no sufrieron ningún tipo de agresión física, lo que confirmaría la hipótesis del emborrachamiento.

El descubrimiento, desenterramiento y posterior traslado de las momias a la ciudad de Salta no estuvo exento de polémica. Los aymaras (descendientes de los antiguos incas) que viven en la región del Llullaillaco consideraron que el desenterramiento y traslado de las momias era un auténtico sacrilegio. Los aymaras aún consideran a las montañas sagradas, y que los dioses continúan habitando en la cima de éstas. Por tanto, el traslado de las momias implica que, de alguna forma, están agraviando a los dioses que moran en las montañas, y que eso, les puede traer mala suerte para con sus cosechas y sus famílias.

En el momento del descubrimiento, los aymaras se organizaron para protestar por el traslado de las momias a la ciudad de Salta e intentaron que éstas fueran devueltas a la cumbre del Llullaillaco, pero sin éxito. El Museo contiene varios audiovisuales donde se trata el tema del traslado y de la conveniencia de exponer al público dichas momias tanto desde el punto de vista de los aymaras como desde la óptica de varios científicos. Los audiovisuales tratan el tema con una delicadeza exquisita y no toman partido por ningún punto de vista. Dejan al espectador que saque sus propias conclusiones, lo que me gustó enormemente.

El Museo no es muy grande pero lo encontre genial. Está magnificamente organizado, es extremadamente riguroso en el plano científico y lo encontré muy respetuoso con las momias. Salimos del Museo absolutamente encantados ...

Por cierto, aquí podeis encontrar un completo estudio radiológico de las tres momias. Más información sobre éstas la podeis leer en Wikipedia (¡como no!)

lunes, diciembre 11, 2006

El Salar del Rincón: mi viaje iniciático a la Puna argentina

Por fín he subido a la Puna argentina. Por fín he podido gozar de ella. La verdad es que ha sido bastante duro porque he estado metido 17 horas dentro de una pick-up, sentado y dando tumbos, y he salvado un desnivel de algo más de 3,400 m en un solo día, pero ha valido la pena ... Necesitábamos subir para hacernos una idea del salar. Bueno, la verdad era que yo necesitaba ver un salar. Juan José lleva algo más de 15 años estudiándolos y se los conoce como la palma de su mano. Llevábamos algo más de una semana estudiando unos sondeos del Salar del Rincón, y yo tenía bastantes problemas para entender cómo funcionaban los diferentes procesos sedimentarios en este tipo de ambiente sedimentario. Nunca había visto un salar ... sólo lo que conocía por la bibliografía científica existente. En geología, hay que ver el campo para entender cómo funcionan los procesos geológicos. Por mucho que te los expliquen, los geólogos necesitamos ver la zona de donde proceden las muestras que studiamos para hacernos una idea clara de que es lo que pasa en esa región.

Salta está situada a 1,200 m de altitud, sobre la parte distal de un gran cono aluvial. Este cono aluvial es uno de los que conecta la siempre impresionante cordillera de los Andes con la inacabable llanura de El Chaco. La carretera que sube a la Puna asciende suavemente por el cono hasta encontrar los primeros contrafuertes de los Andes, a una hora de viaje de Salta. A partir de ese punto, la carretera asfaltada de convierte en una polvorienta y pedregosa pista e inicia la primera ascensión importante hacia las nubes. A pesar de llevar los cristales del coche bien cerrados, la carlinga se llenó inmediatemente de una neblina blanquecina procedente del polvo de la pista. En ese punto, Pablo y Andrés, los dos geólogos argentinos que nos acompañan a Juan José y a mí, sacaron de debajo del asiento del coche una bolsa de color verde llena de hojas secas. Cogieron unas cuantas y se las colocaron dentro de la boca, entre la mejilla y los dientes. Fueron repitiendo la operación hasta formar una bola de un tamaño considerable. Así que estas deben ser hojas de coca, pensé. Se lo pregunté y me contestaron afirmativamente. ¿Quieres?, me preguntaron. No gracias ... no lo necesito. Coca, coca ... me daba respeto, mucho respeto.

La pista seguía un trazado muy sinuoso, entre montañas imponentes y llena de curvas de casi 180 grados, donde veías como íbamos subiendo a muy buen ritmo. Con cada curva ascendíamos, como mínimo, la altura de la pick-up. El paisaje que se fue abriendo ante mí era espectacular. De una grandiosidad indescriptible. No paraba de mirar de un lado para otro de mi ventanilla del coche porque me costaba acostumbrarme a esas dimensiones tan gigantescas. No conseguía abarcar el paisaje de una sola mirada. No me cabía en los ojos.

Al cabo de unas tres horas, la pista se convirtió otra vez en una magnífica carretera asfaltada, el paisaje se allanó y las montañas se convirtieron en elementos alejados del paisaje. Las curvas casi desaparecieron así como esas enormes pendientes que hasta ese momento habían caracterizado a la pista. La carretera se volvió horizontal. Habíamos llegado al primer rellano que separa los pre-Andes de los Andes auténticos. Yo hacía un rato que me sentía raro ... la respiración se me había acelerado ligeramente sin que me diera cuenta y me sentía algo mareado. Cuando giraba la cabeza el mundo tardaba unos milisegundos en situarse. ¿A que altura estamos?, pregunté. A unos 3,100 m me contestó Pablo. Comprendí que el mareo y la aceleración en la respiración eran consecuencia de la altura. Y aún quedan más de 1,000 m por subir ... ese pensamiento me preocupó. Si a esa altura ya me encontraba así me daba pánico saber cómo podría responder mi cuerpo cuando estuviese a sobre los 4,000 m de altitud. No me lo pensé. Pablo, ¿puedo mascar un poco de coca? Pablo y Andrés se cruzaron una mirada cómplice y, sin decirme nada, me pasaron la bolsa verde. Andrés me explicó cómo debía colocarme las hojas en la bosa, y cómo debía ir mascándolas. Debía dejar que mi saliva las fuera impregnando y, de vez en cuando, darles un par de mordiscos para facilitar la extracción de los diferentes alcaloides que contienen las hojas. Mi primer encuentro con las hojas de coca no fue muy agradable ... me costó colocarme correctamente las hojas en el carrillo y los primeros mordiscos fueron bastante desagradables, porque las hojas no se estaban quietas y casi me las trago. Después de un par de arcadas de rigor conseguí pillarles el truquillo.

No se cuanto tiempo transcurrió antes no abordamos la segunda gran ascensión hacia el cielo.La carretera volvió a pegarse a las montañas, a volverse sinuosa. Fuimos subiendo hasta que llegamos al alto del Chorrillo, a 4,560 m de altitud. Llevábamos algo más de cinco horas de viaje. Pedí a Pablo que parase en el alto porque quería hacerme la foto de rigor. Nunca había estado a tanta altura. Aquí os la dejo.
















A partir de este punto la carretera vuelve a convertirse en una pista pedregosa y desciende hasta situarse a unos 3,800 m de altitud. La pista nos jugó una mala pasada rebentándonos una de as dos ruedas traseras. Pablo y Andrés se afanaron a cambiarla mientras nosotros nos dedicamos a mirar. Cuando acabaron los dos resoplaban como dos locomotoras desbocadas debido al esfuerzo realizado. Una cosa es cambiar una rueda del coche a nivel del mar y otra completamente diferente es cambiarla a 3,800 m de altitud!

Aprovechando el parón momentáneo me dediqué a hacer fotografías como un poseso. Había decidido que si no me cabía el paisaje en el objetivo de la cámara, iría haciendo fotografías secuenciadas hasta que entrase. Y he aquí el resultado:


Aún tardamos algo más de una hora para llegar a San Antonio de los Cobres, el principal pueblo de la zona. Repostamos gasolina y continuamos nuestro viaje sin parar. Aún quedaban un par de horas de trayecto antes de llegar a nuestro destino final. Por aquel entonces ya le había cogido afición a eso de mascar coca. Me encontraba mejor. El mareo no había desaparecido completamente pero estaba bajo unos parámetros totalmente controlable y mi respiración continuaba acelerándose se hacía un esfuerzo más grande de lo normal.

Lo que más me maravillaba era lo cerca que parecían las montañas y lo lejos que realmente estaban. Daba la sensación que si estiraba la mano por fuera de la ventanilla del coche llegaría a tocarlas sin esfuerzo. Juan José me explicó que esa percepción era debido a la ligereza y transparencia de la atmósfera. De hecho sólo teníamos encima de nuestras cabezas dos tercios de la atmósfera a la que estábamos acostumbrados lo que implicaba que el aire era mucho menos denso. Además, la región es extremadamente árida, lo que implica una baja humedad. Ambos factores combinados daban como resultado que fuésemos capaces de ver mucho más lejos que lo que estamos acostumbrados y a que los objetos pareciesen mucho más cerca de lo que realmente estaban.

Al final llegamos a un pequeño pueblecito (cuyo nombre no he conseguido retener ...) situado al sur del Salar del Rincón, nuestro objetivo. Hicimos una pequeña parada para comer alguna cosa (no mucho según me recomendaron Pablo y Andrés), coger unos bocadillos de carne que nos prepararon allí mismo, y otra vez en marcha.

El salar es realmente espectacular. Juan José me contó que no es de los más grandes que ha visto. Es de tamaño mediano. Tiene unos 40 km de ancho por otros tantos de largo. Os dejo aquí la imagen del salar tal y como se puede ver en Google Earth.


Tres inmensos volcanes cuaternarios (Pocitos, Del Medio y Tul-Tul). Los tres volcanes superan con facilidad los 5,500 m de altura. Los volcanes estan alineados siguiendo un lineamiento estructural (una falla, para que nos entendamos) cerrando el salar por el sur, mientras que por el norte éste queda limitado por el cono aluvial del Río ... Entramos en el salar por el sur y lo fuimos bordeando en el sentido de las agujas del reloj. Si de lejos impresionan los volcanes no os digo nada cuando estás en la falda de éstos.

Yo siempre me había imaginado que la superfície del salar sería una impresionante costra lisa y blanca de halita. Y no se porqué. Supongo que por analogía a los playa-lakes que se pueden ver desperdigados por las zonas áridas de los Monegros o la Cordillera Pre-Bética española. Nada más lejos de la realidad. Los márgenes si que están formados por una costra lisa y blanca de halita pero, conforme te vas adentrando en el salar, comienzan a aparecer grietas en la superfície blanca las cuales definen estructuras poligonales. Los bordes de estas estructuras poligonales van adquiriendo entidad y, a unos 200 m del borde del salar, las estructuras poligonales han desaparecido completamente para dejar paso a una masa caótica de fragmentos de costra en la que es muy difícil transitar. El color blanco también ha desaparecido para dar paso a un color blancuzco-marronoso. La sal asciende a la superfície del salar debido a la intensa evaporación que existe, lo que provoca una migración del agua y de la sal disuelta en ella por capilaridad. Justo al salir a la superfície, la sal precipita formando eflorescencias muy bonitas de color blanco nuclear. Esto sucede constantemente en los márgenes del salar (ya que allí es donde hay más agua disponible) y muy raramente en el centro de este. Con el paso del tiempo, el constante e intenso viento que siempre sopla allí transporta mucha arena de los alrededores que acaba depositando encima de las eflorescencias, dándoles ese aspecto sucio final a centro de cuenca.

Aquí teneis un par de fotografías para que os hagais una idea de a que me refiero.
















A mediodía comimos un poco en el centro del salar y, en algo menos de media hora, volvíamos a estar dentro del coche dando tumbos y agarrándonos donde podíamos para evitar estrellar nuestras cabezas en el techo de la pick-up. Sobre las cinco de la tarde habíamos conseguido rodear la mitad del salar. A partir de ese punto, el camino (por llamarlo de alguna forma) que hasta ese momento había torturado sin piedad nuestros culos se transformó en una magnífica pista, lo que nos permitió completar la vuelta rápidamente.

Aquí os dejo las impresionantes vistas del salar desde el borde este.





Volvimos al pueblecito donde, unas horas antes, habíamos recogido la comida y, después de una breve despedida emprendimos el viaje de regreso hacia Salta. El viaje de regreso se me hizo eterno. Parecía que nunca llegábamos. Supongo que el cansancio me empezaba a pasar factura ... Continué mascando hojas de coca hasta nuestra llegada a Salta. Llegamos al hotel sobre las diez de la noche totalmente molidos. Esa noche ni cenamos. Yo sólo quería tumbarme sobre una superfície horizontal y que se estuviera quieta. En la habitación, escupí los últimos restos de hoja de coca que aún me quedaban y entonces fuí a lavarme los dientes. La pasta dentrífica actuó como un auténtico puñetazo. Las hojas de coca me habían producido microcortes por toda la boca y la pasta dentrífica se encargó de evidenciarlo de una forma bastante dolorosa! Como pude, me lavé los dientes y pensé que mañana ya me ocuparía de arreglar ese pequeño problema. Ahora sólo quería irme a la cama ...

sábado, diciembre 09, 2006

La ciudad de Salta (y 2)

Por cierto, tanto contar las particularidades de Salta y, al final, no he colgado ninguna foto de la arquitectura de las casas ... que son muy bonitas! Aquí os dejo unos cuantos ejemplos ...







jueves, noviembre 23, 2006

La ciudad de Salta (1)

Los algo más de 4 días que llevamos Juan José y yo dando tumbos por Salta me han permitido hacerme una primera idea de como es la ciudad.

La ciudad de Salta fue fundada el 16 de Abril de 1582, por Hernando de Lerma, gobernador de Tucumán. Originalmente la ciudad recibió el nombre de Muy Noble y Leal Ciudad de San Felipe de Lerma en el Valle de Salta. Este nombre fue cambiado inmediatamente después de la muerte del fundador de la ciudad, debido a la adversión que le tenían los primeros pobladores, que la rebautizaron como San Felipe de Salta. Luego, con el tiempo, el nombre se fue transformando en el actual Salta. Varias etimologías aymaras conforman el vocablo Salta: "salla", peñas y "ta", lugar, por lo que el nombre significaría "lugar de peñas"; "sayta", pascana, es decir, paraje de descanso en un viaje; y "sagta, sagta", muy hermoso. Por eso es que se la conoce como Salta la Linda. Durante los primeros años de la colonia, Salta era paso obligado en el camino al Alto Perú. Esto favoreció su rápido crecimiento. En sus alrededores se producían maíz, frutas, hortalizas, alimentos para el ganado, ruedas, telas y utensilios domésticos. La plaza mayor era el centro de la ciudad colonial.

La ciudad tiene una planimetría fundamentalmente cuadriculada. Aquí os dejo una imagen del centro que he sacado del Google Earth.


No hay casi semáforos en los cruces. Sólo estan presentes en las intersecciones de las avenidas más importantes. Los conductores se guían por la regla de la derecha (dejan pasar a los coches que se les acercan por la derecha), pero muchas veces también usan la ley del peso (pasa el que más pesa). Aunque, de entrada, el tráfico en la ciudad parece caótico y mal ordenado, la verdad, es que nunca ví un sólo accidente. Algún que otro bocinazo entre conductores, algún que otro improperio por la osadía de un conductor determinado, pero nada más. Eso sí: que no se le ocurra a ningún extranjero conducir allí porque seguro que será pasto de los accidentes antes que haya recorrido un par de cuadras ...

Salta es ruidosa y llena de contaminación. Lo primero que impresiona de la ciudad es el elevado número de coches de todo tipo y condición que transitan por sus calles. Los hay que ni los chatarreros de Europa querrían para desgüace (yo he visto circular coches que sólo conocía por fotografías) y, en el otro extremo, se encuentran los últimos modelos de pick-up. Muchos de los primeros tienen un color indefinido (la chapa está tan deteriorada y sucia que es difícil decir de que color es) mientras que los segundos circulan impolutos, brillantes, como recién salidos del concesionario donde los adquirieron. La circulación es intensa, especialmente en hora punta (como de las 20.30 a las 21.30 horas, cuando todo el mundo se dirige del trabajo a su casa). Los coches deben utilizar algún tipo de biodiésel como carburante (muchos de ellos llevan la típica bombona de gas en la parte posterior) que, junto a motores muy antiguos e ineficientes, provocan que durante las horas punta cueste mucho respirar mientras se anda por la calle. Los automóbiles más antiguos sueltan una humareda negra por los tubos de escape que da miedo.

Allí todo el mundo circula en coche. Casi no hay peatones. No se va a ningún sitio a pie. En eso se parece a cualquier ciudad norteamericana. Y lo peor que te puede pasar es ir a pie. Las aceras son muy estrechas (en muchas de ellas no pueden circular dos personas una al lado de la otra) y los conductores no se fijan en la presencia de los peatones. Sólo los coches tienen prioridad a la hora de pasar un cruce. Y eso hace que atravesar la calle sea arriesgado. No porque circulen a gran velocidad si no porque no te prestan atención. Suerte que soy mediterráneo y estoy acostumbrado a lidiar entre los coches que si no ... me cuesta imaginar a un extranjero de la europa central andando a pie.

El centro neurálgico de la ciudad es la bonita plaza 9 de Julio. Es una plaza cuadrada llena de palmeras y otros árboles tropicales y con la consiguiente estatua equestre del general Juan Antonio Álvarez de Arenales, héroe de la Independencia. Alrededor de la plaza se encuentra El Cabildo (un precioso edificio blanco al más puro estilo colonial español), la Catedral con su palacio arzobispal, El Museo Arqueológico de Alta Montaña (especialmente recomendable), la principal comisaría de policía y varios hoteles y edificios de estilo colonial.








































Dos cuadras hacia el este por la calle Caseros, justo en la esquina con la calle Córdoba se encuentra la Iglesia de San Francisco. Es una preciosa iglesia franciscana construida en 1582. A mí, casi me gusta más de noche, cuando la iluminan, que de día.



























Aquí os dejo una vista de la iglesia de día y de noche para que juzgueis por vosotros mismos ... Como curiosidad me enteré que la figura en bronce de San Francisco que hay delante de la puerta principal es un regalo de Benito Mussolini a la ciudad.

Siguiendo la calle Caseros hacia el este, hasta la esquina con Santa Fe, te encuentras con el convento de San Bernardo. Construido a mediados del s. XVI, es la construcción religiosa más antigua de la ciudad. Inicialmente fue concebida como ermita, pero con el paso del tiempo acabó convirtiéndose en hospital. En 1846 se convirtió en un convento de clausura de carmelitas descalzas hasta la actualidad. La puerta de acceso está hecha de madera de algarrobo y está ricamente tallada. Fue instalada en 1762.




























Hacia el sudeste, atravesado por la avenida San Martín, se encuentra el mayor parque de Salta, el parque San Martín. Es un parque muy bonito con enormes eucaliptus y acacias, entre otros árboles tropicales. Este parque nos venía de paso, ya que la oficina donde estuvimos trabajando mirando y describiendo los sondeos del Salar del Rincón, esta justo al otro lado. Muchos árboles estan llenos de plantas epífitas parasitando árboles parecidos a olmos. Incluso los cables telefónicos que cruzan el parque estan parasitados por estas plantas. El primer día que pasamos oímos un ruido metálico ensordecedor. El ruido no era constante en el tiempo si no que sufría oscilaciones, intensificándose y reduciéndose. Era como si alguien hiciera girar una rueda metálica sobre un eje mal engrasado. Nos sorprendió que la gente que en ese momento estaba en el parque no le prestara la más mínima atención. Una vez estuvimos en el centro del parque nos dimos cuenta que el ruido nos envolvía por todas partes. No podía ser humano. Al acercarnos a los árboles descubrimos el responsable del ruido infernal: ¡una cigarra de casi 10 cm de longitud! Después nos enteramos que esta cigarra pasaba enterrada unos 5 o 6 años. Pasado este tiempo salía a la superfície, se adhería al tronco del árbol, y pasados unos días se convertía en una mariposa gigante.








































lunes, noviembre 20, 2006

De Barcelona a Salta (Argentina): El viaje

Juan Jose y yo ya estamos instalados en Salta (Argentina). Llegamos ayer por la tarde a las 14 horas (hora local) después de algo más de 18 horas repartidas en tres aviones más otras tantas de espera en los aeropuertos de Barcelona, Madrid y Buenos Aires.

Fuimos al aeropuerto de Barcelona dos horas antes de la salida del vuelo que nos debía llevar a Madrid debido al miedo que teníamos a la nueva regulación de seguridad que afecta a todos los aeropuertos europeos. Yo tenía todos los números para tener problemas: llevaba el ordenador portátil, la PDA, el mp3, montones de cables y cargadores, el cepillo de dientes y la correspondiente pasta dentrífica (en su bolsa de plástico transparente tal y como especifican las nuevas reglas), como equipaje de mano. Al final, deseché la idea de llevar las multiples cremas de afeitar y lociones como equipaje de mano por miedo a perderlas ¡Cómo iba a pasar 15 días sin ellas! ... coqueto que es uno.

Al subir hacia la zona de control, vimos algunas chicas uniformadas con bolsas de plástico en las manos por si no llevabas la tuya de casa. Me preparé para lo peor ... y, al final, no pasó nada. Tanto a Juan José como a mí se nos olvidó sacar la bolsa de plástico con el cepillo y la pasta dentrífica de la bolsa de equipaje de mano, y nadie nos dijo nada. Lo que sí me pidieron fue sacar el portátil de su bolsa, pero no hacía falta el resto de aparatos electrónicos ... ¡en fín! Sin comentarios: tanta publicidad con las nuevas regulaciones y al final todo es lo mismo. No ha cambiado prácticamente nada ...

El vuelo hacia Madrid fue como la seda. Llegamos a la terminal 2 (T2) desde donde teníamos que cambiar a la T1, desde donde opera Aerolíneas Argentinas. Como todo está tan bien indicado, nos acabamos encontrando en la T4 sin saber porqué. Desde allí realizamos un montón de pesquisas para averiguar de dónde salían los autobuses que nos debería transportar a la dichosa T1. Al final, y después de andar un buen rato, lo conseguimos. El paso de la zona de control fue aún más lamentable que en Barcelona ... había dos escáneres operativos pero uno no funcionaba simplemente porque la persona que lo manejaba estaba charlando con dos guardias civiles ... ¡realmente indignante! cuando nuestra indignación se hizo patente, el buen hombre decidió trabajar un rato. Volví a sacar el portátil de su funda, el móbil, la cartera, el portamonedas ... pero de mi pasta dentrífica magníficamente embalada en su bolsa de plástico transparente nada de nada ... No hay nada como crear unas normas estrictas de seguridad para que el propio personal encargado de materializarlas no les haga ni caso ... ¡en fín!.

El vuelo fue horroroso. Horroroso según mi estándard porque según el de Juan José fue delicioso. El avión estuvo sometido a todo tipo de turbulencias durante todo el viaje (supongo que se les olvidó asfaltar el cielo) y sobre todo fueron especialmente intensas sobre Brasil. Las fuertes corrientes convectivas que se generan sobre la selva amazónica, y que llegan hasta la estratopausa, hacían bailar todo un Boeing 747-400 como si fuera de papel. Lo dicho: un viaje horroroso.

Llegamos al aeropuerto internacional de Buenos Aires Ezeiza sobre las 9 horas (hora local) sin demasiadas más novedades. De allí, recuperamos nuestro equipaje, cambiamos nuestros primeros dólares americanis por pesos argentinos, y mediante la compañía de autobuses Manuel Tienda León, nos dispusimos a cambiar del aeropuerto internacional de Ezeiza al nacional (Aeroparque Jorge Newbery). Este segundo aeropuerto está en pleno centro de la ciudad de Buenos Aires, justo en la orilla izquierda del Río de la Plata.

El trayecto se desliza por una especie de autopista elevada que cruza la ciudad (la autopista 25 de Mayo, creo), dura unos 20 minutos y, gracias a él, pude tener una primera idea de la ciudad. La primera impresión que me produjo Buenos Aires es de caos. Caos arquitectónico. Da la sensación como si algún gigante hubiera ido sacando edificios de una inmensa bolsa y los hubiera ido colocando uno al lado del otro sin preocuparse de la estética. Los de nueva facturación se mezclan con los antiguos sin ningún orden aparente. Los edificios están abigarrados y pugnan unos con otros por dejarse ver, por mostrarse ... y parece que te chillen ... ¡A mí!¡A mí!¡Mírame a mí y no hagas caso del de al lado que es muy cutre!¡No a mí, mírame a mi! ... pero el conjunto no es agresivo. El impacto visual es sorprendente pero no dañino. Igual porque mis ganas de ver esta ciudad, largamente deseada (Juan José y Alberto me habían hablado miles de veces de ella), superaba con creces mis expectativas y dulcificaba cualquier anomalía ...

Como el vuelo para la ciudad de Salta no salía hasta las 12 horas disponíamos de justo una hora preciosa para corretear por las calles de Buenos Aires. Y la verdad es que me apetecía mucho ... quería poner imágenes a la genial música de Astor Piazzola. Quería imaginarme sus nuevos tangos, como Adiós Nonino, Aires de Buenos Aires o Hace veinte años, mientras me paseaba por sus anchas avenidas y me dejaba tostar por el intenso sol que de buena mañana calentaba mi maltrecho e insomne cuerpo. A Juan José también le apetecía enseñarme un poco de Buenos Aires. Dejamos las maletas en la consigna que la compañía de autobuses tiene en la Avenida Madero y, armado con mi cámara fotográfica, me dejé guiar por el genial saber de Juan José.

Subimos por la arbolada Avenida Ramos Mejía, y lo primero que me encontré fue la Torre de los Ingleses. Fue construida por residentes británicos en conmemoración al Centenario de la Revolución de Mayo, e inaugurada el 24 de mayo de 1916. La compañía encargada de la construcción de la torre fue "Hopkins y Gardom" y todo el personal técnico, como los materiales, salvo la arena y el agua, fueron traídos de Inglaterra. Sobre la puerta principal, tiene la inscripción "al gran pueblo argentino", los residentes británicos, salud, 25 de mayo 1810-1910". La torre cambió su nombre a “Torre Monumental” luego de la guerra de Malvinas en 1982; pero la gente aún la llama Torre de los Ingleses.

Al final de esta calle nos encontramos con la Avenida del Libertador. En Buenos Aires, es una calle cualquiera pero, para mí, no lo era. Esta calle tiene 6 carriles en cada sentido y atravesarla se hace eterna. A duras penas se la cruza con el semáforo de
los peatones en verde.

Después de atravesar la Plaza de San Martín (con la consiguiente estatua ecuestre del libertador de Argentina) llegamos a las calles peatonales del centro. ¡Esas eran las calles que Juan José me quería enseñar! Paseé por la calle Florida ávido de sensaciones. La música de Astor volvió a mi cabeza, y no pude evitar canturrear uno se sus tangos y acompasar mis pasos a esa música. A pesar de ser domingo por la mañana había bastante gente por la calle. Casi todos los comercios estaban cerrados, pero cerrando los ojos, me fue muy fácil imaginármela atiborrada de gente comprando, mirando escaparates, paseando ...



























La hora pasó más deprisa de lo que quise. Rápidamente volvimos donde habíamos dejado el equipaje y nos montamos en el autobús hacia el aeropuerto de Aeroparque. Durante la espera para embarcar en el avión que nos debía llevar a Salta, me dediqué a mirar por los grandes ventanales de la sala de espera. La vista de Buenos Aires era magnífica, y creo que refleja muy bien el carácter de la ciudad. Casi tod
o son edificios bajos, y de vez en cuando, hay un bloque que sobresale, como queriendo destacar más que los de su alrededor.


El viaje a Salta transcurrió sin demasiadas novedades. Finalmente llegamos a nuestro destino a las 16 horas (hora local). Nos estaban esperando Ricardo Alonso y Carlos Sorentino. El primero es el Secretario de Minas del Gobierno de Salta y el segundo es el representante argentino de la empresa minera australiana Admiralty Resourdes Ltd.

Después de las presentaciones formales, nos llevaron al hotel, situado a una cuadra (un manzana de casas) del centro de Salta. Yo llegué que a duras penas sabía donde tenía la mano derecha y la mano izquierda. Deshice el equipaje y salimos a dar nuestro primer tumbo por la ciudad. Nuestros pasos nos llevaron a la Plaza 9 de Julio (el centro de la ciudad) y nos sentamos en una terraza a tomarnos la primera cerveza. La cerveza me sentó de maravillas ... no tardamos en ir a cenar e irnos a la cama. ¡Cómo había soñado con ella!

Mañana será otro día, pensé ...

miércoles, noviembre 15, 2006

Contratos de Investigación "Ramón y Cajal" (4)

Hoy, en el periódico de El País, se ha publicado el siguiente artículo (os lo pego aquí abajo):

Casi 250 investigadores de la primera convocatoria de contratos Ramón y Cajal, creados hace cinco años para evitar la fuga de cerebros en España, terminarán sus contratos de aquí a enero de 2007. Otro centenar los acabarán a lo largo de 2007. El sistema español de ciencia y tecnología aún no ha ofrecido una posición estable a muchos de ellos. El Ministerio de Educación y Ciencia anunció ayer una salida de emergencia para "los casos sin ninguna solución estable antes del 31 de diciembre de este año", exactamente el mismo día que acababa el contrato de la mayoría.

Los contratados Ramón y Cajal son investigadores con currículos de primera fila y que han superado numerosas evaluaciones por expertos independientes. Pese a ello, decenas están viendo cómo se acerca el final del contrato sin ningún horizonte claro para poder continuar sus investigaciones de primer nivel.

La precariedad laboral de los investigadores no es una novedad y, de hecho, el programa Ramón y Cajal se presentó como un intento de emular la carrera científica anglosajona, en que tras cinco años de contrato, y una vez superado un proceso de evaluación, el candidato aspira a la estabilidad. El programa Cajal nunca prometió esto último formalmente, a pesar de que ése era su espíritu.

Tras cinco años, el balance del programa es dispar. El Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) resalta que "ha resultado muy beneficioso para el sistema porque ha permitido incorporar muchos investigadores de primera línea". La Asociación de Investigadores Ramón y Cajal (ANIRC) prefiere destacar que nació con "mucha falta de previsión", que se paga ahora.

En cualquier caso, la situación de los cajales en España es conocida ya en la comunidad científica internacional. La revista Nature Medicine publicó a finales de septiembre un artículo muy crítico con el programa Cajal.

Ayer, el secretario de Estado de Universidades e Investigación, Miguel Ángel Quintanilla, y la ANIRC mantuvieron una reunión en la que cotejaron cifras. Hay en torno a una veintena de cajales, 18 según la ANIRC y 11 según el MEC, "sin posibilidad de encontrar plaza antes del 31 de diciembre", admiten responsables del MEC. El ministerio encontró una salida "excepcional" para ellos: un contrato de un año financiado por el ministerio "que les da tiempo a buscar una solución". ¿Por qué esperar al último día? "Son casos excepcionales, y por tanto había que dar tiempo a ver si se solucionaban", responde un portavoz gubernamental.

Alejandro Mira y Mar Bastero, representantes de la ANIRC, no lo ven así. "Se ha esperado al ultimísimo momento para buscar un parche. Eso ha hecho que mucha gente haya tenido que buscar soluciones que no son nada óptimas. ¿Y qué pasará con los de enero? También quieren esperar a última hora"."Muchos se han ido fuera, aceptando plazas que les ofrecían con sus currículos; otros han dejado la ciencia", dice Mira.

También ayer se conocieron dos sentencias firmes que obligan al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) a contratar indefinidamente a dos investigadores Ramón y Cajal por considerar que sus contratos, en la modalidad de "en prácticas", no eran los adecuados al perfil de los contratados, con experiencia laboral acreditada. Hay además otras dos sentencias similares pero no firmes. Y, según el bufete que representa a los demandantes, en el último año y medio el CSIC ha acumulado ya una treintena de sentencias en su contra por científicos que mantenía, a veces más de una década, en situación laboral inestable.

UN ARREGLO DE 2005 PARA UN PROGRAMA DE 2001
- En la primera convocatoria, en 2001, las universidades y el CSIC contrataron a 774 cajales. De ellos 437, según el Ministerio de Educación y Ciencia, ya tienen una plaza estable.

- La mayoría de los 242 investigadores que acabarán su contrato en enero tendrán que concursar a plazas o buscar un puesto por vía del programa I3, creado en 2005 para la estabilización de cajales.
- Por el I3, Educación financia los tres primeros años del contrato estable del investigador.

Como siempre, cuando los problemas no los soluciona el tiempo por sí solos (y de hecho, ¿cuando se han solucionado ellos solos sin hacer nada?) se buscan soluciones a última hora, deprisa y corriendo. Más que soluciones no dejan de ser parches. Chapuzas que no solventan los problemas si no que los aplazan durante cierto tiempo. No es muy normal que, a falta de unos días para que finalize tu contrato de trabajo, aún no sepas nada. Total, que más les da a ellos si puedes pagar la hipoteca o puedes comer tres veces al día, si esto no les afecta a ellos ...

¡Cómo se nota que quien diseña todas estas soluciones no las sufre en carne propia! Si realmente las sufrieran otro gallo cantaría ... Así va este país. Realmente escandaloso.

miércoles, noviembre 08, 2006

11a Setmana de la Ciència

El próximo viernes 10 de Noviembre empieza la 11a Setmana de la Ciència coordinada por la Fundació Catalana per a la Recerca i la Innovació (FCRI) y el Departament d’Educació i Universitats de la Generalitat de Catalunya. Los actos serán llevado a cabo por personal científico de todos los organismos investigadores que desarrollan su trabajo en Catalunya (UB, IEC, CSIC, URV, UDG y UDL, entre otros). Los actos de esta semana durarán hasta el domingo 19 de Noviembre.

Durante estos 10 días, y tal como explican en la web, se realizarán multitud de actos (conferencias, talleres, concursos, proyecciones de películas, jornadas de puertas abiertas en los museos ...) con el claro objetivo de realizar una divulgació científica innovadora, dotada de fórmules originals de transmissió del coneixement properes al seu receptor: la societat. I dins de la societat, molt especialment, la joventut, amb l’objectiu clar d’estimular i potenciar la seva vocació científica. Aquí podeis encontrar el programa detallado de todas las actividades organizadas.

¡Viva la divulgación científica! A ver si, entre todos, conseguimos incrementar la pobre cultura científica de este país ... que buena falta nos hace.

Calidad vs. cantidad: cómo ser más papista que El Papa.

Trasteando por la hemeroteca del periódico El País he ido a dar con un artículo fechado el 25 del pasado mes de Octubre y firmado por Xavier Bellés, del Profesor de Investigación del CSIC en el Instituto de Biología Molecular de Barcelona y Coordinador del área de investigación de Recursos Naturales de dicho organismo.

El artículo dice así (y lo transcribo literalmente):

Te juzgarán por cuánto has hecho, no por cómo lo has hecho", le hace decir Pío Baroja al protagonista de su novela Las inquietudes de Shanti Andía. Y se lo hace decir con aire de tristeza, no con propósito de estímulo. La frase evoca una situación que se da a la hora de juzgar la actividad científica, tanto a escala de un investigador individual como de un colectivo. Demasiado a menudo, el número de artículos publicados es el socorrido parámetro que sirve para evaluar desde una solicitud de financiación hasta una candidatura a un puesto de trabajo. Como criterio de calidad se considera si los artículos han sido publicados en alguna de las 7.500 revistas analizadas por el Thomson Institute for Scientific Information (ISI). Esas revistas son de solvencia contrastada y de referencia en cada especialidad, y cada una tiene un factor de impacto (FI) calculado a partir del número de veces que los artículos publicados en ella son citados después en otros artículos. Como el número de citas que recibe un artículo indica el interés que suscita, el FI deviene un referente del prestigio de la revista donde se publican. Por lo demás, el FI de esas 7.500 revistas es muy dispar, variando entre 0,01 y 49,79.

Hace 20 años, el reto de la ciencia española era asegurarse una presencia estable en las revistas de solvencia internacional. Por eso se impusieron los criterios de evaluación mencionados arriba. Hoy en día, España ya ocupa el décimo lugar en la lista de países ordenada por el número de artículos publicados en revistas ISI. Pero cuando la lista se ordena por el número de citas que obtienen nuestros artículos, España pasa a ocupar el decimoséptimo puesto. La conclusión es que la calidad e interés de los mismos está por debajo de lo esperable.

El reto, ahora, consiste en aumentar la calidad de los artículos y una manera de propiciarlo es estimulando la publicación en revistas de mayor FI. Una revista generalista como Nature (FI = 32,18) recibe unos 9.000 manuscritos al año, de los que rechaza el 95%. Development, por poner un ejemplo de revista especializada de gran calidad (FI = 7,15), rechaza el 70%. Está claro que los criterios de selección son mucho más exigentes en las revistas de mayor FI, ya que son las que, por su prestigio y difusión, tienen más pretendientes a publicar y deben usar los filtros de calidad más severos. Se trata, pues, de un reto difícil.

No es cuestión de instaurar una especie de culto a las revistas de alto FI, sino de atender a la esencia del oficio de investigador, cuya misión no es otra que incrementar el conocimiento y difundirlo. No confundamos las cosas. Los investigadores no publicamos para obtener financiación o promoción, sino para difundir los conocimientos que generamos. Y cuanto más importante sea el conocimiento generado y más eficaz sea la difusión, mejor ejerceremos nuestro oficio. Y, claro es, los vehículos más eficaces son las revistas de alto FI de cada especialidad, que todo el mundo lee y a las que todas las bibliotecas están suscritas.

Ya hemos abusado demasiado de la cultura de la cantidad, pero la situación puede empeorar. En un mundo dominado por la racionalización feroz, también en política científica se impondrá con fuerza el quid pro quo. Las relaciones entre el ente financiador y el ejecutor de investigación adquirirán forma contractual. Se acordará invertir una cantidad de dinero en unos objetivos concretos, y el contrato incluirá el número de artículos científicos que se prevé publicar. La cuantía del siguiente contrato estará en función del cumplimiento de los objetivos y de si se ha alcanzado el número de publicaciones comprometido en el anterior.

En ese escenario, si no se proponen alternativas que primen los trabajos bien hechos por encima del número de trabajos, el descenso sostenido de la calidad de los mismos está garantizado.

Como siempre, me he quedado asombrado. Asombrado por dos razones: la primera es la importancia que se le da al dichoso factor de impacto de las revistas. En este país de nuevos ricos, que es España, siempre pretendemos ser más papistas que el mismísimo Papa. Investigadores de muchos países, entre ellos los de EE.UU., no se preocupan de cual es el ranking de la revista en la que estan publicando. Sólo intentan publicar buenos artículos y ya está. Si el artículo es bueno, no hay que preocuparse demasiado. De buen seguro que los otros científicos lo citarán como ejemplo a seguir. De hecho, la literatura científica está llena de ejemplos de artículos fundamentales publicados en revistas internacionales que se sitúan en la parte media de la tabla de factores de impacto.

La segunda razón no está ligada a que ahora se intente primar la calidad de los artículos sobre la cantidad de éstos (reinvindicación largamente solicitada por muchos de nosotros), si no a que no se acaba de contar la historia completa.

Todo el mundo sabe que la calidad de la investigación está ligada a dos factores: el primer factor está representado por el capital humano y el segundo por el financiero.

Es de perogrullo que para hacer ciencia de alta calidad necesitas fichar a los mejores científicos que existan en la especialidad. No puedes pretender cosechar grandes frutos (ni publicar en las mejores revistas científicas) si no tienes a tu disposión a eminentes lumbreras que sean lo suficientemente creativos como para hacer aportaciones significativas en un determinado campo de la ciencia. Pero es que, una vez solucionado la disponibilidad de buen capital humano, hay que dotarlo de suficientes medios económicos para que puedan desarrollar sus capacidades creativas al máximo. De nada sirve tener a genios en plantilla si no tienen dinero para llevar a cabo sus investigaciones. Es más, sin dinero seguro que no tendrás a estos eminentes científicos trabajando para tí. Estarán todos en otro país con muchos más recursos económicos, como Alemania, EE.UU o Japón, por poner tres ejemplos.

¿Cómo pretende el Sr. Bellés que publiquemos en las mejores revistas científicas si cada vez que pides recursos económicos para poder trabajar se te recortan sistemáticamente y, en la mayoría de veces, se dejan a niveles bastante ridículos? ¿Cómo pretende que llevemos a cabo nuestras ideas si no tenemos dinero suficiente para llevarlas a cabo? Los tres países que encabezan el ranking de trabajos más citados en la literatura científica (Japón, EE.UU. y Alemania) son los tres países que más dinero invierten en I+D. Por algo será. De acuerdo, que desde hace dos años el Gobierno del señor Rodríguez Zapatero está aumentando un 25% la financiación en I+D, pero es que partimos de un presupuesto tan bajo, que aún han de pasar bastantes años para igualar la media de la financiación europea (y no quiero ni pensar los que necesitaríamos para ponernos a la misma altura que EE.UU. o Japón).

Yo creo que, antes de hablar de calidad científica, hay que incrementar de forma significativa la financiación en I+D. Sólo cuando tengamos una financiación equiparable a los países que encabezan el ranking de los trabajos más citados desarrollaremos suficientes trabajos publicables en revistas de alto factor de impacto como para encabezar el ranking.

Si con los recursos de los que disponemos ahora estamos en el puesto 17 ¿qué puesto ocuparíamos si tuviésemos la financiación de los países que encabezan el ranking? Esto demuestra que no es un problema de falta de materia gris si no de dinero para materializar lo que se cuece en nuestras cabezas ...

Pero como siempre, queremos ser más papistas que El Papa ... como todos los nuevos ricos.

lunes, noviembre 06, 2006

De las urnas a los despachos

Hoy se ha oficializado la renovación del pacto entre el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC), Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y Iniciativa per Catalunya - Els Verds (ICV) para governar Catalunya durante 4 años más. José Montilla será, con toda probailidad, el próximo presidente de la Generalitat, Josep Carod Rovira será el Viceconseller primero y Joan Saura asumirá la Conselleria d'Interior.

Esta vez, a diferencia del pasado tripartito, el pacto se ha hecho silenciosamente y de forma expeditiva. Al estilo que caracteriza a José Montilla.

Para mí, la reedición del tripartito ha demostrado que la campaña electoral tan agresiva de Convergència i Unió les ha acabado pasando factura. A pesar de haber ganado de forma clara las elecciones, no ha habido ningún partido político que haya querido pactar con ellos para formar gobierno. Y de eso me alegro. Y mucho. Y también ha puesto en evidencia que el anterior tripartito no fue un invento para salir del paso si no que fue un pacto sólido. A pesar de las maragalladas y salidas de tono de Carod Rovira.

Esta vez, espero que ERC demuestre más sentido de estado del que hasta ahora ha hecho gala ...